AT&T se despide de México con una factura bajo el brazo: su red exige hasta 400 millones de dólares al año Tecnología

AT&T se despide de México con una factura bajo el brazo: su red exige hasta 400 millones de dólares al año

Staff/Letras Prohibidas

MÉXICO. -Después de casi 12 años de operación en el país, AT&T está a punto de cerrar su capítulo mexicano, pero hay algo que no se va con ella: el costo de mantener la infraestructura que construyó. La compañía estadounidense reveló que su red en México requiere entre 300 y 400 millones de dólares anuales en inversión de capital, un compromiso que pasará a manos de Grupo Televisa y Fintech Holdings una vez que se concrete la venta.

El dato salió a la luz durante la llamada con inversionistas correspondiente al tercer trimestre de 2026. Ahí, Pascal Desroches, director financiero de AT&T, explicó que buena parte de la reducción prevista en el gasto de capital de la empresa para 2027 y 2028 se debe, precisamente, a su salida del mercado mexicano. Y es que la cifra deja ver el tamaño del reto que heredarán los nuevos dueños: sostener una red que no admite pausas si quiere seguir en la pelea.

La operación se anunció el pasado 13 de octubre, cuando AT&T confirmó un acuerdo para vender su negocio en México a un consorcio integrado por Grupo Televisa y Fintech Holdings. La transacción está valuada en dos mil millones de dólares en efectivo al cierre, además de ciertos ajustes y beneficios contractuales y contingentes, según el comunicado oficial de la compañía.

Eso sí, nada está firmado del todo. La venta aún depende de las aprobaciones regulatorias y AT&T prevé completarla durante el primer trimestre de 2027; mientras tanto, seguirá reportando los resultados de su operación mexicana.

Desroches detalló que la empresa recortará su inversión de capital anual en alrededor de mil millones de dólares en 2027 y 2028. De ese monto, entre 300 y 400 millones corresponden al gasto de su negocio inalámbrico en México, mientras que el resto saldrá de eficiencias en la construcción y expansión de su red de fibra óptica en Estados Unidos.

La lógica de la compañía es sencilla: la experiencia acumulada, la escala de sus operaciones y los acuerdos con proveedores le permiten construir infraestructura de forma más eficiente, así que su apuesta ahora es concentrar recursos en casa, ampliar la cobertura de fibra y reforzar sus servicios móviles en territorio estadounidense.

Lo curioso es que la salida llega justo cuando el negocio mexicano empezaba a mostrar mejores números. De acuerdo con los resultados del tercer trimestre de 2026, citados por El Economista, AT&T México registró ingresos por mil 240 millones de dólares, lo que representa un crecimiento anual de 13.2 por ciento.

La utilidad operativa también dio un salto: pasó de 22 millones de dólares en el tercer trimestre de 2025 a 45 millones en el mismo periodo de 2026. Al mismo tiempo, los gastos por depreciación y amortización subieron de 177 a 191 millones de dólares, una señal clara del peso económico de los activos que sostienen el servicio.

El EBITDA operativo del segmento, es decir, antes de depreciaciones y amortizaciones, se ubicó en aproximadamente 236 millones de dólares, frente a los 199 millones del año anterior. La verdad es que estas cifras explican bien el desafío de los compradores, porque una operación puede generar más ingresos, pero una red de telecomunicaciones exige inversión constante para conservarse, modernizarse y crecer.

En su análisis para El Economista, Jesús Romo, director de investigación de GlobalData, señaló que la adquisición contempla un financiamiento garantizado sin recurso por mil 200 millones de dólares y una línea de crédito revolvente de 200 millones. Esta estructura busca proteger el balance de Televisa, que tendrá una participación del 50 por ciento en la empresa conjunta con Fintech, aunque también obliga a que el negocio adquirido genere los recursos suficientes para cubrir sus compromisos financieros y mantenerse competitivo.

La despedida contrasta con la fuerte apuesta que AT&T hizo por México desde su llegada en 2015. En agosto de 2024, la empresa aseguraba haber invertido diez mil millones de dólares durante sus primeros nueve años de operación en infraestructura, personal y centros de atención, de acuerdo con lo documentado por Xataka México.

En aquel entonces, la compañía presumía más de 22 millones de clientes y se había consolidado como uno de los principales operadores móviles del país. Para finales de 2025, su base rondaba los 24.7 millones de suscriptores, una cartera que, junto con la red y sus costos, pronto cambiará de manos.