Staff/Letras Prohibidas
GEORGIA, Estados Unidos. -En medio del constante vaivén de restricciones y aperturas comerciales entre ambas potencias, Jensen Huang argumentó que ninguna nación diseña su infraestructura de defensa sobre plataformas extranjeras, destacando la sólida capacidad de cómputo propia que posee el gigante asiático.
La encarnizada guerra tecnológica entre Estados Unidos y China se mantiene en un constante estira y afloja que redefine los mercados globales. En las últimas semanas, el panorama dio un nuevo giro al informarse que el gigante asiático permitirá a sus empresas de inteligencia artificial adquirir un número limitado de chips H200 de Nvidia. Esta apertura ocurre apenas meses después de que, en diciembre de 2025, el gobierno de Pekín ordenara detener de forma tajante la compra de dichos componentes para obligar a sus desarrolladores a procesar la IA exclusivamente con tecnología local.
Este cambiante escenario se suscita poco después de que la administración de Donald Trump autorizara la venta de estos componentes avanzados a su principal rival comercial. En medio de este dinámico vaivén, han cobrado gran relevancia las declaraciones ofrecidas por Jensen Huang, CEO de Nvidia, durante una entrevista con la cadena internacional CNN, donde el directivo desestimó los temores de que el ejército chino utilice sus componentes para modernizar sus fuerzas armadas, asegurando que “simplemente no pueden depender de ellos”.
Al ser cuestionado sobre si el suministro de semiconductores avanzados podría “sobrealimentar” el armamento chino con desarrollo estadounidense, el empresario fue tajante en su postura geopolítica. Huang argumentó que ninguno de los dos países construiría su infraestructura militar sobre tecnología extranjera, explicando que las fuerzas armadas chinas, al igual que las estadounidenses, no buscarán la tecnología de otros para desarrollarse a partir de ella, debido a los riesgos estratégicos de dependencia que esto implica.
El líder de la multinacional tecnológica fue más allá al señalar que China ya cuenta con la capacidad de cómputo propia suficiente como para no requerir de los procesadores de Nvidia ni del resto del ecosistema tecnológico norteamericano. Asimismo, Huang ha reiterado de manera pública que las severas restricciones de exportación impuestas por la Casa Blanca están jugando en contra de los propios intereses de Estados Unidos. De hecho, el directivo llegó a declarar que la cuota de mercado de su compañía en el sector de hardware de IA en territorio chino había caído a cero debido a los bloqueos.
Según los reportes especializados de portales como PC Gamer, el director ejecutivo sostiene con firmeza que las ventajas económicas y comerciales de vender chips de IA a China superan con creces cualquier preocupación de seguridad nacional relacionada con el acceso a esta tecnología. Esta visión comercial podría materializarse pronto, ya que informes publicados por The Information revelan que las autoridades de Pekín ya han comunicado a gigantes tecnológicos como Alibaba, ByteDance y DeepSeek que en el corto plazo estarán plenamente autorizados para reanudar la adquisición controlada de los cotizados chips H200.