¿Y los desaparecidos?: El caso de Tezcapilla y el olvido oficial tras la rebelión campesina Nacional

¿Y los desaparecidos?: El caso de Tezcapilla y el olvido oficial tras la rebelión campesina

Staff/Letras Prohibidas

TEXCATITLÁN, Estado de México. -A dos años y medio de la campal contra el crimen organizado, la comunidad vive entre el miedo a la venganza, la militarización y la dolorosa incertidumbre por ocho vecinos que las autoridades estatales siguen sin localizar.

La indignación nacional que provocó la rebelión de Tezcapilla en diciembre de 2023 se ha transformado hoy en un silencio institucional que cala hondo. En aquel momento, el país entero puso los ojos en este pequeño pueblo del sur del Estado de México, donde los campesinos se levantaron en armas contra los criminales que los extorsionaban, dejando un saldo de 10 delincuentes y 4 campesinos muertos en una cancha de fútbol. Tras el escándalo mediático y la pronta declaración de “legítima defensa” por parte del gobierno mexiquense, los reflectores se apagaron, pero la verdadera tragedia para ocho familias locales apenas comenzaba: ¿y los desaparecidos?

El ataque desató una oleada de terror inmediata, saldándose originalmente con el secuestro de 15 personas por parte del narco como represalia. Aunque un mes después las autoridades lograron rescatar a siete de ellas en un municipio vecino, la búsqueda de los ocho pobladores restantes se ha convertido en una promesa circular e infructuosa que se arrastra hasta la actualidad. Ni el despliegue permanente de policías y militares, ni el posterior escándalo de corrupción que sacudió la zona han logrado romper el pacto de silencio que envuelve sus paraderos.

Esa complicidad institucional quedó en evidencia durante el operativo Enjambre, cuando las fuerzas federales intentaron arrestar a Isidro Cortés, director de seguridad de Tezcaltitlán (municipio al que pertenece Tezcapilla), señalado por sus vínculos con el crimen organizado. El mando policial prefirió quitarse la vida antes de ser capturado, confirmando las sospechas de que el encargado de proteger a los campesinos trabajaba en realidad para sus verdugos. A pesar del nombramiento posterior del general militar Rubén Ortiz Canó para contener la crisis y de las intensas protestas de los pobladores en Toluca exigiendo respuestas, los avances reales para localizar a los ausentes siguen siendo nulos.

Hoy, a mediados de 2026, la situación en Tezcapilla se mantiene estancada en una tensa calma. Los recientes rumores de que los ocho desaparecidos siguen con vida movilizaron a grupos de búsqueda civiles y obligaron a un reforzamiento de los recorridos oficiales, pero los resultados volvieron a ser los mismos: nada. Mientras las autoridades locales aseguran año con año que “la búsqueda continúa”, la comunidad sigue bajo el yugo del miedo, lidiando con amenazas constantes y el temor latente a una venganza mayor, aferrados únicamente a la memoria de Noé, Jorge, Rodolfo y Migdio, los caídos en la batalla, a quienes hoy recuerdan como los héroes que pagaron con su vida el derecho a defender su dignidad.