Clemente Zapata M./LetrasProhibidas
TAMPICO, Tamaulipas. —Las lonas colocadas por vecinos de la colonia Petrolera en rechazo a la apertura de nuevos negocios fueron minimizadas por Carlos Alberto García Porres, al asegurar que éstas no han detenido las inversiones ni las autorizaciones comerciales en Tampico.
El secretario del Ayuntamiento reconoció que algunos habitantes del sector han recurrido a estas mantas para expresar su inconformidad, preocupados por los cambios que la llegada de nuevos establecimientos podría traer a una colonia donde muchas familias llevan años viviendo.
Sin embargo, también recordó que quienes buscan abrir un negocio son ciudadanos que quieren emprender y ampliar la oferta comercial de la ciudad, por lo que consideró necesario encontrar un punto de equilibrio entre las inquietudes de los vecinos y el desarrollo económico del municipio.
García Porres explicó que la instalación de comercios se rige por los planes de ordenamiento territorial, los cuales definen en qué avenidas y calles está permitido este tipo de actividad.
En ese sentido, precisó que los nuevos proyectos pueden avanzar siempre que sus propietarios cumplan con los requisitos y trámites que exigen las dependencias municipales, particularmente Desarrollo Urbano, además de las disposiciones en materia de finanzas y Protección Civil.
La verdad es que, para el Ayuntamiento, las protestas no representan por sí mismas un impedimento para otorgar permisos cuando los negocios se ajustan a la ley y al uso de suelo autorizado, aunque cada proyecto debe pasar por las revisiones correspondientes antes de comenzar a operar.
Así, la controversia en la colonia Petrolera deja ver dos posturas que hoy conviven en la misma calle: la de los residentes que buscan conservar la tranquilidad y las características de su entorno, y la de la Autoridad municipal, que sostiene que el crecimiento de Tampico debe darse bajo las reglas del ordenamiento territorial y con el cumplimiento estricto de los requisitos establecidos.