Clemente Zapata M./LetrasProhibidas
CIUDAD VICTORIA, Tamaulipas. —Los robos al jardín de niños “Profesora Berta Sierra Bustamante”, en la colonia La Presita, ya suman más de cinco y han dejado sin clases a alrededor de 122 alumnos; así lo denunció la mesa directiva de padres de familia, que pidió la intervención directa del gobernador Américo Villarreal Anaya; a la vez que cerraron el paso en la carretera Interejidal.
Teresa Zacarías, integrante de la mesa directiva, explicó que los atracos ocurren casi a razón de uno por semana. El más reciente se registró apenas ayer, cuando el plantel amaneció sin cableado.
“Estamos la mayoría de los papás que nos están apoyando ante esta situación, muy complicada, porque ya van más de cinco robos”, señaló.
De acuerdo con su recuento, el primer robo ocurrió el 26 de junio de 2026. En esa ocasión los delincuentes se llevaron 445 metros de cableado, 15 metros de tubería de cobre y una bomba de agua, además de dañar las ventanas del comedor para entrar.
Ya en el actual ciclo escolar, el primer atraco fue el 20 de septiembre, cuando rompieron y robaron las cámaras de vigilancia que cubrían la dirección y el frente de los salones.
La afectación también llega a la alimentación de los menores, porque los ladrones ingresan al área del desayunador y sustraen lo que se utiliza para preparar los alimentos.
“Se meten, se roban lo que usamos para los desayunos de nuestros niños, entonces se quedan sin su almuerzo”, lamentó la señora Teresa. Ante ello, las maestras deben llamar a los padres para que recojan a los niños de manera anticipada.
La madre de familia relató que ayer por la mañana los cables del exterior del plantel quedaron levantados frente a la entrada, lo que representó un riesgo para los niños. Por eso la directora y las docentes pidieron a los padres que acudieran por ellos.
Sobre el costo de los daños, indicó que no tiene una cifra total. Sin embargo, tan solo la reparación de lo robado ayer requiere alrededor de cinco mil pesos, según la lista que entregaron los trabajadores, sin contar los daños de un día antes, que apenas se estaban atendiendo.
En ocasiones anteriores, la dirección y el desayunador operaron sin energía eléctrica, mientras los salones pudieron seguir funcionando.
Actualmente las clases están suspendidas y no hay fecha para reanudarlas. El material que quedaba para reparar las instalaciones ya se agotó, y son los propios padres quienes contratan y pagan a los trabajadores.
“Se presentó un oficio a un día del primer robo, pidiendo que nos ayuden con el cableado principalmente, porque son gastos. Como padres vamos a cooperar, porque es el bienestar de nuestros hijos, pero el robo es consecutivo, vamos a estar gasto tras gasto y no se puede”, expuso.
Patricia Azul, también integrante de la mesa directiva, afirmó que los padres de familia están hartos. Detalló que se han entregado oficios a la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE), a la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) y a la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas (SSPT), sin una respuesta efectiva.
“Se han llevado oficios a la Secretaría de Seguridad Pública y dicen: no hay unidades, no hay elementos. Entonces, ¿qué está pasando? La escuela no es segura para nuestros hijos”, reclamó.
Las madres de familia aseguraron que no tienen sospechas sobre quiénes cometen los robos. Señalaron además que la escuela primaria cercana también ha sido saqueada. El principal temor del grupo es que los delincuentes pasen de las áreas comunes a las aulas.
“Ahorita nada más están entrando al comedor. El temor de nosotros es que entren a las aulas de nuestros hijos y se lleven las cosas con las que las maestras trabajan, el material didáctico, impresoras, todo”, advirtió Patricia Azul, quien recordó que la escuela ya carece de muchos recursos y cada robo agrava la situación.
La afectación alcanza también a las familias trabajadoras, ya que el jardín de niños es de tiempo completo y cada suspensión obliga a los padres a dejar sus empleos para recoger a sus hijos.
“Necesitamos el apoyo del doctor Américo Villarreal Anaya, que ponga énfasis en lo que es la seguridad para nuestros niños y para nuestro kínder. Y no nada más aquí, ha habido robos en varios sectores de esta localidad. Ya estamos hartos, ya no hallamos qué hacer, necesitamos ayuda”, expresó.
Los padres relataron que acudieron al Palacio Federal, donde les plantearon un plazo de 15 días. Antes de que ese periodo concluyera, el plantel volvió a ser robado.