Clemente Zapata M./LetrasProhibidas
TAMPICO, Tamaulipas. —El expresidente municipal de Tampico, Fernando Azcárraga López, criticó severamente al gobierno de Mónica Villarreal al cuestionar la colocación de nuevos topes y reductores de velocidad en distintas vialidades de la ciudad y consideró que estos dispositivos no deben convertirse en la principal estrategia para combatir los excesos de velocidad.
A través de un artículo publicado en sus redes sociales, titulado “Tampico con T de topes”, el exalcalde relató que recientemente sus familiares se sorprendieron por la presencia de reductores de velocidad en el paso a desnivel ubicado frente a Sam’s, mientras que uno de sus hermanos sufrió daños en una llanta al no percatarse de uno de estos obstáculos durante la noche.
A partir de estas experiencias, Azcárraga López planteó una reflexión sobre la seguridad vial y la manera en que el municipio enfrenta los accidentes de tránsito.
El exalcalde recordó que durante su administración se recurrió a especialistas en ingeniería de tránsito para analizar la problemática y que, en su gestión, se retiraron diversos topes que existían en la ciudad, al considerar que estos podían solucionar situaciones específicas, pero no constituir una estrategia para controlar la velocidad en toda Tampico.
“Un tope no distingue entre quien conduce responsablemente y quien no lo hace”, señaló.
Azcárraga López sostuvo que los reductores también afectan la circulación de vehículos de emergencia, además de generar constantes frenados y aceleraciones que pueden incrementar los tiempos de traslado y provocar congestionamientos.
Uno de los puntos que cuestionó particularmente fue la instalación de reductores en pasos a desnivel, al considerar que estas obras tienen precisamente como objetivo agilizar la circulación vehicular.
Ante el problema de los conductores que exceden los límites de velocidad, el exalcalde propuso privilegiar otras medidas, como mayor presencia de agentes de Tránsito, señalización adecuada, educación vial, tecnología para detectar velocidades y sanciones efectivas.
Aclaró que no está en contra de todos los reductores de velocidad, pues reconoció que pueden ser necesarios en determinados puntos, como zonas escolares o áreas con alta presencia peatonal, siempre que exista una justificación técnica.
Sin embargo, consideró que su instalación debe responder a estudios de ingeniería de tránsito y no convertirse en una solución automática ante los problemas de velocidad.
“Una multa afecta al infractor. Un tope afecta a todos”, expresó.
El exalcalde hizo estos señalamientos con respeto hacia las actuales autoridades municipales y aseguró que su intención es aportar al debate sobre la seguridad vial en Tampico.
Finalmente, planteó que la ciudad debe buscar un equilibrio entre la seguridad de los automovilistas y una circulación eficiente, mediante una estrategia que combine infraestructura, vigilancia, tecnología, prevención y aplicación de las normas de tránsito.
