Monterrey apunta al cielo: Torre Rise será el rascacielos más alto de América Latina Nacional

Monterrey apunta al cielo: Torre Rise será el rascacielos más alto de América Latina

Staff/Letras Prohibidas

NUEVO LEÓN, México. -No está en Ciudad de México ni en ninguna capital extranjera. El edificio más alto de América Latina se levanta en Monterrey, y su silueta ya domina el horizonte regiomontano. Se trata de la Torre Rise, un coloso de 484 metros de altura que, una vez concluido, superará a rascacielos emblemáticos de Nueva York y Chicago, y ofrecerá desde sus niveles superiores una vista completa de la ciudad y del icónico Cerro de la Silla.

El proyecto va mucho más allá de un récord arquitectónico. Detrás de su estructura hay una inversión estimada en más de 350 millones de dólares y una apuesta clara por convertir a Monterrey en el referente del desarrollo inmobiliario vertical en el país. La torre combinará oficinas, residencias, comercios, un hotel de lujo y espacios turísticos en un solo complejo.

La obra se ubica en la colonia Obispado, entre las avenidas Constitución e Hidalgo, a un costado del río Santa Catarina. El desarrollador es Grupo Ancore, firma mexicana que opera desde 2007 y que ya tiene experiencia en estas alturas: participó en la construcción de Torre Obispado, el rascacielos de 305 metros que durante años ostentó el título del más alto de América Latina. En su portafolio figuran también Puntacero, un complejo de oficinas, departamentos y hotel frente al Parque Fundidora, y Nave 01, un proyecto de usos mixtos en Apodaca. Para Torre Rise, la empresa se asoció con NEST, a cargo del componente residencial, y con ALORA, responsable del hotel.

De acuerdo con La Crónica, de los 484 metros totales, alrededor de 408 corresponderán a la estructura habitable y los 76 restantes a una aguja arquitectónica que coronará el edificio. Las comparaciones dimensionan el tamaño del proyecto: la Central Park Tower de Nueva York mide 472 metros; la Willis Tower de Chicago, 442; la propia Torre Obispado, 305, y la Gran Torre Costanera de Santiago de Chile, 300. Con estas cifras, Torre Rise rebasará con holgura a todos los edificios de América Latina y podría convertirse en el segundo rascacielos más alto del continente americano.

El primer lugar, sin embargo, seguirá en manos del One World Trade Center de Nueva York, que alcanza los 541 metros. Así, aunque el proyecto regiomontano se colocará entre la élite continental, no será el más alto de toda América.

Los trabajos preliminares arrancaron en 2022 y la obra ha avanzado de forma sostenida. Según la cronología del proyecto, para agosto de 2026 el edificio ya rondaba los 400 metros de altura y el piso 95.

Su altura será el principal imán, pero no el único. Según La Silla Rota, el desarrollo integrará oficinas corporativas, departamentos, un hotel de lujo, áreas comerciales, espacios verdes y zonas recreativas para residentes, trabajadores y visitantes. La joya de la corona será el SkyDeck 360°, un mirador panorámico en los niveles superiores desde el que podrá apreciarse Monterrey y su cinturón de montañas en todas direcciones. A ello se sumará una tirolesa instalada a más de 400 metros de altura, atracción con la que se busca que el rascacielos funcione como destino turístico y no solo como inversión inmobiliaria.

Levantar una estructura de estas proporciones también implica un reto de ingeniería mayúsculo. El diseño incorpora un núcleo central reforzado y un sistema perimetral pensado para resistir vientos extremos y actividad sísmica.

En un inicio, la inauguración estaba prevista para 2026, en sintonía con la celebración del Mundial de Futbol. Los plazos, no obstante, se movieron, y las estimaciones más recientes ubican su conclusión entre finales de 2026 y 2027.

El rascacielos estará conectado con la red de transporte de la ciudad, pues se contempla su integración con la Línea 4 del Metro. Además, el gobernador Samuel García anunció planes para construir un puente peatonal sobre el río Santa Catarina, que unirá la estación cercana a la torre con el Nuevo Cuartel General, en Morones Prieto.

El Gobierno estatal también tendrá un pie dentro del edificio. De acuerdo con Reporte Índigo, García informó que la Secretaría de Turismo de Nuevo León ocupará el piso 86 y participará en la operación del mirador, lo que incluye la venta de entradas, la tirolesa y la aplicación para visitantes. El mandatario explicó que esas oficinas servirán para recibir a embajadores, inversionistas y representantes diplomáticos, y precisó que el espacio será una contraprestación de Grupo Ancore al Gobierno de Nuevo León, aunque no detalló cuál fue la concesión o el acuerdo que dio origen a ese beneficio.

Más allá de las cifras, Torre Rise retrata una transformación de fondo en la manera en que Monterrey crece. La ciudad que ya presumía el edificio más alto de América Latina va ahora por un lugar entre los gigantes de todo el continente.