Clemente Zapata M./LetrasProhibidas
CIUDAD MADERO, Tamaulipas. —El municipio volvió a quedar bajo el agua y con ello presentó la verdadera capacidad del alcalde Erasmo González Robledo, desnudándolo como un inútil para subsanar las necesidades más básicas de la población.
Las intensas lluvias registradas en la zona provocaron inundaciones y encharcamientos en distintos sectores del municipio, lo que complicó la circulación vehicular y encendió de nuevo la preocupación entre los habitantes, quienes acusan a González Robledo de no dar pronta respuesta a esta problemática que juró reparar como un compromiso de campaña.
Los problemas se concentraron principalmente en las zonas donde el desfogue del agua resulta insuficiente, pues la falta de infraestructura hidráulica para mitigar los efectos de las precipitaciones mantiene a diversas colonias en condiciones vulnerables cada vez que se presenta un temporal.
Ante la acumulación de agua, las autoridades viales determinaron el cierre parcial de la avenida Álvaro Obregón, una de las principales arterias de la ciudad y ruta de acceso hacia la playa Miramar y la Refinería Francisco I. Madero.
La contingencia dejó además una escena poco común: un cocodrilo de gran tamaño fue observado mientras se desplazaba por las calles del fraccionamiento Tercer Milenio, presuntamente tras salir de su hábitat por el aumento en los niveles del agua.
La presencia del reptil generó alerta entre los vecinos, a quienes se pidió extremar precauciones, mantenerse a distancia y no intentar capturarlo ni acercarse, debido al riesgo que representa.
Las lluvias suelen favorecer el desplazamiento de estos ejemplares fuera de lagunas y cuerpos de agua, sobre todo cuando las corrientes alcanzan zonas urbanizadas.
El nuevo episodio vuelve a exhibir un problema recurrente en Ciudad Madero, donde varios sectores se inundan con cada lluvia intensa ante la dificultad para desalojar el agua con rapidez.
Mientras persisten las precipitaciones, las autoridades mantienen el llamado a la población a evitar las zonas inundadas, conducir con precaución y reportar tanto los puntos de riesgo como cualquier avistamiento de cocodrilos en áreas urbanas.



