Clemente Zapata M./LetrasProhibidas
CIUDAD VICTORIA. —Quien se desempeñó como secretaria de Salud de Tamaulipas entre 2017 y 2022, Gloria de Jesús Molina Gamboa, rompió el silencio para señalar directamente al exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca como el responsable de ordenar la adjudicación de contratos que hoy la tienen enfrentando denuncias penales, en una declaración que exhibe con crudeza cómo operaba el reparto de la obra pública y los servicios de salud en el sexenio cabecista.
“Decido hablar públicamente porque enfrento denuncias penales por contratos que se celebraron en su administración y deseo hacer pública la forma en la que realmente se tomaron esas decisiones”, declaró la exfuncionaria, quien llegó al cargo por invitación directa del propio García Cabeza de Vaca.
De acuerdo con su testimonio, el exgobernador diseñó desde el primer día un esquema que la relegaba a lo operativo mientras él se reservaba el control absoluto del dinero:
“Al asumir el cargo, el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca estableció con claridad una separación de funciones. Yo me encargaría de los asuntos técnicos y operativos de la secretaría y él se encargaría de controlar toda la proveeduría y los contratos con interés económico o político relevante a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas”.
Molina Gamboa fue todavía más directa al señalar el origen de las adjudicaciones que hoy la tienen bajo proceso: “Durante mi gestión recibí indicaciones directas del exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca a través de la Subsecretaría de Administración y Finanzas para adjudicar contratos de obra y servicios a las empresas del Grupo Industrial Permart y Joser por compromisos económicos y políticos”, empresas que, según la exsecretaria, están vinculadas al señor Carmona.
La exfuncionaria detalló que el cumplimiento de esas instrucciones era del conocimiento y estaba bajo la supervisión de Alejandro Aguilar Poegner, entonces subsecretario de Administración y Finanzas, señalamiento que —afirmó— quedó expuesto el pasado 25 de agosto de 2025 durante una conferencia de prensa de la Secretaría de Salud del Gobierno actual.
Lejos de deslindarse por completo, Molina Gamboa aceptó que estos contratos forman parte de las denuncias penales en su contra y en contra de otros exservidores públicos, aunque fue enfática en reclamar que la responsabilidad no puede quedarse únicamente en los cargos subalternos:
“No hago esto para evadir mis obligaciones, pues asumo la responsabilidad que corresponda. Sin embargo, no es justo que toda la responsabilidad se concentre en cargos subalternos dejando fuera a quien daba las indicaciones y ejercía la máxima autoridad en la administración estatal”.
Con más de 35 años de trayectoria en el servicio público, según ella sin falta alguna hasta ahora, la exsecretaria pidió a las autoridades ampliar la investigación a toda la cadena de mando que participó en las decisiones: “solicito a las autoridades que se investigue toda la cadena de mando de esas decisiones”.
Molina Gamboa advirtió que cualquier represalia en su contra o de su familia deberá analizarse a la luz de lo que hoy hizo público: “Si después de esta declaración ocurre cualquier acto de intimidación, amenaza o afectación contra mi familia, contra mí solicito a las autoridades competentes se investigue considerando el contexto y los hechos de lo que hoy declaro”, finalizó.
