Staff/Letras Prohibidas
Estados Unidos.- Los incendios forestales que afectan distintas regiones del oeste de Estados Unidos y Canadá mantienen en alerta a miles de habitantes. Mientras algunas comunidades permanecen preparadas ante posibles órdenes de evacuación, otras familias ya tuvieron que abandonar sus hogares sin saber cuáles serán las condiciones que encontrarán cuando puedan regresar.
En el oeste de Canadá, más de 20 mil personas fueron evacuadas durante el fin de semana de varias comunidades cercanas al lago Okanagan, en la provincia de Columbia Británica. Uno de los incendios avanzó rápidamente, provocando la destrucción de viviendas y obligando a las autoridades a realizar rescates aéreos para poner a salvo a decenas de personas.
Familias huyen de las llamas
Entre los habitantes que tuvieron que abandonar sus casas se encuentra Anette Boulet, residente de Summerland, una localidad de aproximadamente 12 mil habitantes. Boulet relató que ella y su familia salieron de su vivienda cerca de las 04:30 horas del sábado, cuando el humo ya había cubierto la zona.
La residente describió momentos de gran temor debido a la poca visibilidad y al avance del fuego hacia la comunidad. Finalmente, su familia logró llegar a un centro de evacuación ubicado en Penticton.
El incendio conocido como Bald Range, cuyo inicio fue reportado el viernes por la noche, también provocó la evacuación de alrededor de 8 mil personas en Peachland y zonas cercanas.
Ante la gravedad de la situación, las autoridades de Columbia Británica declararon el estado de emergencia el sábado. La ministra canadiense de Gestión de Emergencias y Resiliencia Comunitaria, Eleanor Olszewski, informó que fue aprobada una solicitud de asistencia federal para proporcionar refugio y alojamiento a las personas desplazadas por los incendios.
Alerta también en Estados Unidos
La situación también generó preocupación en el estado de Washington, Estados Unidos. El domingo, habitantes de algunas zonas ubicadas al norte de Spokane recibieron recomendaciones para abandonar sus viviendas debido al riesgo provocado por los incendios.
En las localidades rurales de Malden y Rosalia, situadas aproximadamente a 55 kilómetros al sur de Spokane, las autoridades redujeron el nivel de evacuación el domingo. Un día antes, los residentes habían sido llamados a abandonar la zona debido a dos incendios forestales registrados en las inmediaciones. Sin embargo, ambas comunidades permanecen bajo vigilancia.
John Goyke, alcalde de Rosalia y encargado del sistema de agua de Malden, señaló que durante la mañana del domingo observó árboles en llamas en las colinas cercanas.
Como medida preventiva, Goyke estableció restricciones en el consumo de agua en Malden la noche del sábado, con el objetivo de reservar el suministro para los vehículos de bomberos. Además, el departamento de bomberos local comenzó a transportar agua desde Rosalia para apoyar las labores de emergencia.
Aunque las condiciones del viento ayudaron a disminuir temporalmente el avance de las llamas, las autoridades mantienen la vigilancia. Goyke explicó que utilizan redes sociales y Facebook para mantener informada a la población.
La preocupación aumenta debido a los antecedentes de la región. En 2020, un incendio forestal provocó graves daños en Malden, destruyendo edificios importantes como la estación de bomberos, la oficina de correos, el ayuntamiento y la biblioteca.
Las autoridades de ambos países continúan trabajando para contener los incendios, proteger a la población y brindar asistencia a las familias evacuadas, mientras las condiciones climáticas mantienen el riesgo de nuevos focos de fuego.