BMW recortará 8.000 empleos en Alemania: el ajuste que busca salvar su rentabilidad frente a China Mundo

BMW recortará 8.000 empleos en Alemania: el ajuste que busca salvar su rentabilidad frente a China

Staff/Letras Prohibidas

ALEMANIA. –El fabricante bávaro confirmó un plan de reducción de plantilla que se extenderá hasta 2027 y que, a diferencia de Volkswagen, dejará intactas sus líneas de producción. El golpe se concentra en administración e ingeniería, mientras la caída del mercado chino erosiona el beneficio operativo de la marca.

BMW se había mantenido como la excepción alemana frente a la crisis que golpea al sector automotriz del país, presionado por el avance de las marcas chinas. Mientras Volkswagen y Audi acumulaban cierres y despidos masivos, la firma de Múnich resistía con previsiones relativamente optimistas. Esa excepción llegó a su fin.

Fuentes de la compañía confirmaron a la agencia AFP lo que se rumoraba desde hacía semanas: un plan de ajuste que afectará 8.000 puestos de trabajo hasta 2027, prácticamente todos en territorio alemán. El recorte, sin embargo, no tocará las líneas de ensamblaje; se concentrará en el personal administrativo.

BMW eliminará esas 8.000 plazas de un total de 154.000 empleados para finales de 2027. El plan arrancará en octubre y se prolongará hasta el cierre de ese año, e incentivará las salidas mediante bajas voluntarias e indemnizaciones ofrecidas a 40.000 empleados elegibles de los 80.000 que la automotriz tiene en Alemania. De acuerdo con el medio alemán Handelsblatt, la empresa espera un ahorro cercano a los 1.000 millones de euros anuales a partir de 2028.

El detonante del recorte tiene un nombre concreto: China. Según el más reciente informe trimestral de la compañía, el beneficio antes de impuestos cayó a 2.872 millones de euros en el primer semestre, una caída del 28.5% respecto al año anterior. La propia firma ajustó su previsión de margen de ventas a un rango de entre 1% y 3%, muy por debajo del 4% a 6% que manejaba en reportes previos.

Un vocero de BMW citado por The Guardian explicó que el grupo enfrenta de manera proactiva las profundas transformaciones de su entorno operativo, entre ellas el cambio tecnológico de la industria automotriz, la incertidumbre geopolítica y las condiciones cambiantes del mercado chino, en referencia directa a la desaceleración de sus ventas en ese país.

La diferencia clave frente al ajuste aplicado por Volkswagen es que BMW excluyó del recorte a sus plantas productivas. Ninguna de sus fábricas en Múnich, Regensburg, Dingolfing y Leipzig verá afectada su cadena de montaje. El ajuste apunta de forma quirúrgica al personal de administración, planificación, desarrollo e ingeniería. El centro de investigación y desarrollo de Múnich, que emplea a unos 25.000 trabajadores entre ingenieros y diseñadores, concentrará buena parte de las salidas. Horst Ott, responsable de IG Metall en Baviera, declaró a AFP que la compañía responde a la caída del mercado chino mientras trabaja para fortalecer la competitividad de sus plantas en Alemania.

La lógica detrás de un recorte tan focalizado en administración se explica con datos difundidos por el analista Guille G. Alfonsín, quien comparó tres indicadores entre los grandes grupos automotrices: empleados por cada mil vehículos producidos, empleados por millón facturado y empleados por millón de euros de EBIT. En este último rubro, BMW destacaba con apenas 15.2 empleados por cada millón de euros de beneficio operativo, una de las mejores cifras del sector y prueba de su alta rentabilidad respecto a su plantilla. Es justamente ese indicador el que hoy está en riesgo: si el beneficio se reduce por la caída de ventas en China y la plantilla permanece igual, el ratio empeora sin necesidad de modificar nada en el proceso productivo. Por ello, el recorte no busca fabricar con menos personal por vehículo, sino proteger el beneficio por empleado que la marca construyó con años de disciplina financiera.

La pregunta de por qué el ajuste recae sobre Alemania y no sobre otras sedes del grupo, como Sudáfrica o México, tiene también respuesta en los números. Un estudio de la consultora Oliver Wyman ubica el costo laboral por vehículo en Alemania por encima de los 3.000 dólares, frente a un promedio de 880 dólares entre fabricantes convencionales y 585 dólares entre las armadoras chinas. Con esa brecha, cada baja en la plantilla alemana representa un impacto mucho mayor en los resultados que un ajuste equivalente en cualquier otra sede del grupo.

Al mantener intacta la producción, BMW logra un efecto doble: protege su capacidad industrial y, al mismo tiempo, reduce justo el segmento de plantilla que resulta más costoso por cabeza. La estrategia no es aislada: Volkswagen, Mercedes-Benz, Audi y Porsche han aplicado ajustes similares durante el último año, cada una con su propia fórmula, en un sector que atraviesa una de sus reconfiguraciones más profundas en décadas.