Clemente Zapata M./LetrasProhibidas
CIUDAD DE MÉXICO. —Uno doloroso adiós del mundial para más de 115 millones de mexicanos, nos recetó la selección de futbol de Inglaterra y con ello frenó el sueño de pasar a la siguiente ronda.
La Selección Nacional cayó 3-2 ante el conjunto británico en el último partido disputado en la capital del país, donde el doblete de Jude Bellingham y un penal de Harry Kane sepultaron las aspiraciones tricolores a pesar de jugar con un hombre de más en el segundo tiempo.
El equipo mexicano controló la posesión del balón durante los primeros pasajes del partido, convirtiendo el dominio en una estadística estéril cuando Jude Bellingham decidió romper el guion.
El futbolista del Real Madrid castigó severamente las desatenciones de la zaga tricolor con una ráfaga fulminante, firmando un doblete a los minutos 36 y 38 que pareció liquidar prematuramente el ánimo en las tribunas.
El castigo era excesivo para lo mostrado en el terreno de juego, pero el destino ofreció un respiro inmediato a los dirigidos por el cuerpo técnico nacional. Al minuto 42, Julián Quiñones aprovechó un mal despeje de la defensa inglesa para mandar el balón al fondo de las redes y poner el 2-1.
Con esta anotación, el delantero no solo metió a México de lleno en la pelea, sino que sumó su cuarto gol en la justa mundialista, alcanzando a las leyendas Javier “Chicharito” Hernández y Luis “Matador” Hernández como los máximos anotadores históricos del Tricolor en el gran evento.
La esperanza se encendió con fuerza al inicio del complemento, cuando los 80 mil 824 asistentes rugieron en las gradas tras la expulsión del británico Jarell Quansah al minuto 54, provocada por una dura entrada sobre Jesús Gallardo.
Con la ventaja numérica, el panorama se aclaraba para los locales; sin embargo, un nuevo descuido defensivo cobró una factura impagable. Un error de marca dejó a Anthony Gordon en un mano a mano frente al guardameta Raúl Rangel, quien terminó derribándolo dentro del área en un penal incuestionable que el experimentado Harry Kane transformó en el tercer gol inglés al minuto 60.
La escuadra mexicana no bajó los brazos y volvió a meterse en la disputa apenas nueve minutos después, cuando Raúl Jiménez hizo válido un penalti cometido sobre Brian Gutiérrez para colocar el 3-2 definitivo.
Pese al empuje final y al constante apoyo de una afición que nunca dejó de vibrar en las tribunas, el tiempo se consumó sin que llegara el ansiado empate, decretando la clasificación de Inglaterra a los cuartos de final y la dolorosa eliminación de México en su propia casa.